Caso Masià: Primeras respuestas parlamentarias


Mis lectores recordarán que dediqué unas líneas, hace ya días, a las preguntas que algunos diputados del Parlamento de Cataluña dirigieron por escrito al Gobierno de la Generalidad de Cataluña en relación con la señora Masià. Estas preguntas tenían mucho que ver con la gestión de quien fuera directora del Instituto Catalán de Energía (ICAEN) y hoy es directora adjunta de la Oficina Antifraude de Cataluña. Aparte de interesarse por sus retribuciones, se preguntaba por qué contrato a un amigo de Prenafeta y Pujol justo cuando estaba echando empleados a la calle. Pueden saber de ellas en este enlace:

El Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña número 551, o BOPC 551/10 de 28 de abril de 2015, si prefieren, el gobierno responde en sus páginas 35 y 45 a dos de esas preguntas parlamentarias. 

Se da una prisa... Las preguntas se hicieron en febrero y se supone que les ha costado más de dos meses de arduo trabajo dar con todas las retribuciones que se llevaron a casa la señora Masià y el señor Calmet o descubrir para qué fue contratado este último y qué hizo exactamente en el ICAEN. 

En resumen, se quiso saber cuáles fueron las retribuciones de la señora Masià como directora del ICAEN durante los años 2011, 2012, 2013 y 2014, cuál fue su sueldo y cuánto cobró en dietas por asistencia a órganos colegiados, gastos de desplazamiento, manutención, representación o semejantes. También, cuáles fueron las del señor Josep Maria Calmet Iglesias, que fue contratado el 21 de noviembre de 2011 y dejó de trabajar para el ICAEN el 15 de mayo de 2013. Ya puestos, también se pregunta qué hacía el señor Calmet en el ICAEN y para qué se le contrató y qué hizo durante todo ese tiempo.

Las respuestas son decepcionantes. ¿Las retribuciones? El consejero nos remite a un documento adjunto en el que se detallan esas retribuciones, pero ese documento adjunto no se publica en el BOPC. Se dice que puede consultarse en el Archivo del Parlamento de Cataluña, sistema mediante el cual se procura que los ciudadanos no tengan nada fácil poder satisfacer su curiosidad. No les costaba nada dar un par de cifras y dejar el detalle para la documentación adjunta, pero lo público conviene que no lo conozca el público, ya saben.

Pero lo último que se pierde es la esperanza. Pueden solicitar una copia en la siguiente dirección: arxiu@parlament.cat, como acabo de hacer. ¿Qué me dirán? Ya veremos.

Por si acaso, si alguien consigue ese documento adjunto por otros medios, ¿podría hacérmelo llegar? Gracias.

En cuanto al por qué del señor Calmet, don Felip Puig, que es el consejero de Empresa y Ocupación, no dice nada que no supiéramos. De hecho, deja las cosas tal y como estaban antes de preguntar. 

Don Felip Puig asegura que (cito) las funciones asignadas al Sr. Calmet en el ICAEN eran las labores propias de un técnico, con categoria profesional de gestor de proyectos enmarcados dentro del Convenio Marco de colaboración firmado entre el ICAEN y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) para la definición y la puesta en práctica de las actuaciones contempladas en el Plan de Acción 2008-2012 de la Estrategia española de ahorro y eficiencia energética (PAE4), tal y como consta en su contrato de trabajo

Ah, los proyectos enmarcados dentro del convenio marco... Qué frase tan bonita.

Que se entienda lo dicho. Corto y claro, el Sr. Calmet fue contratado para trabajar en el ICAEN. Bien, ya lo sabíamos. Lo de los proyectos enmarcados dentro del convenio marco es una manera como cualquier otra de marear la perdiz, porque el trabajo de todo el ICAEN durante la mayor parte del tiempo en que fue gestionado (es un decir) por la señora Masià se enmarco dentro del convenio marco ése. De ahí procedía la subvención que otorgó la señora Masià a una empresa de la trama ITV, 180.000 euros para formación en eficiencia energética (sic), que ¿de dónde se creen ustedes que salían? La cuestión es que el señor Calmet trabajaba ¿haciendo qué? ¿Para qué? ¿Qué hizo exactamente? No se dice. 

Quizá sea mejor no decirlo. El señor Calmet fue puesto a dedo por el señor Prenafeta en la dirección de Petrocat. Entre uno y otro consiguieron la espectacular ruina de la aventura empresarial gasolinera de la Generalidad de Cataluña. Tuvo que nacer Spanair para que otra empresa gestada por el sector negocios de CiU y sus amigos perdiera tantos o más millones. Quién sabe qué actuaciones enmarcadas en el convenio marco gestionó con la misma habilidad. Mejor que ninguna. De entrada, para que él pudiera entrar en el ICAEN, tuvieron que salir media docena de empleados y durante el tiempo en el que estuvo ahí haciendo sabe Dios qué uno de cada tres empleados del ICAEN perdió su trabajo. ¡Buen comienzo!

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